La reelección indefinida, una idea que sobrevuela desde hace un año

Diana Conti la propuso en febrero de 2011; Zaffaroni quiere un sistema parlamentario
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Está por cumplirse un año desde que los primeros kirchneristas lanzaron abiertamente la idea de reformar la Constitución para permitir la reelección indefinida de la presidenta Cristina Kirchner.

La primera que habló de los planes políticos del kirchnerismo (o tal vez la encargada de lanzar el primer globo de ensayo) fue la diputada oficialista Diana Conti, en febrero de 2011. "Los sectores ultra K a los que pertenezco avizoramos el deseo de una reforma constitucional porque quisiéramos una Cristina eterna", confesó Conti a una radio rosarina.

Allí explicó que lo hacía para darle "más profundidad" al proyecto que comenzó Néstor Kirchner y que hablaba específicamente de una reelección indefinida.

El tema de inmediato tomó estado nacional. La oposición reaccionó incrédula. Todavía faltaban 8 meses para las elecciones y el kirchnerismo parecía no estar en condiciones de pensar en una re-relección al mejor estilo Carlos Menem. Incluso desde el Gobierno le bajaron el tono a las ideas de Conti.

Sin embargo, lo que Conti planteó desde la política, Eugenio Zaffaroni lo planteaba hacía tiempo desde la academia. El juez de la Corte Suprema sostiene desde hace muchos años la necesidad de una reforma constitucional para salir del sistema presidencialista y pasar a otro parlamentario, como las democracias europeas. Pero su acercamiento al kirchnerismo le agregó intencionalidad política a su propuesta.

"El presidencialismo está agotado", repitió Zaffaroni en las dos últimos comicios, con un sentido de la oportunidad que algunos le cuestionaron.

Pero la última vez que el fantasma de la reelección se agitó con fuerza fue 15 días antes de las elecciones pasadas, cuando a los amagos desde el kirchnerismo se sumó una denuncia de la jefa de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, de que su oponente, el socialista Hermes Binner, estaba dispuesto a acompañar las intenciones del oficialismo.

El episodio trajo desmentidas (al principio más que tibias) de Binner, posturas de generalizados cuestionamientos en la oposición y las delicias del Gobierno, que casi sin abrir la boca logró que sus rivales aparecieran a los tironeos en busca de votos.

En cambio, desde el 54% que el Gobierno sacó en octubre último, el tema se había corrido de escena.

En noviembre, el presidente del bloque kirchnerista en el Senado, Miguel Pichetto, había dicho que "sería un error" pensar en otra reelección y que no veía viable un paso al parlamentarismo. Y hace un mes el senador Aníbal Fernández dijo que "una reforma constitucional no está en agenda" de la Presidenta, y aseguró que nunca la había escuchado hablar del tema.