LAS GRUTAS (ASA).- La falta de combustible se está convirtiendo en una pesadilla recurrente para los turistas que están vacacionando en este balneario. Debido a esto, las largas colas para lograr el ansiado reaprovisionamiento se han vuelto una postal para nada inusual, aunque ayer se batieron todos los récords, porque la fila de vehículos para cargar en la estación de servicio de la villa era de casi 8 cuadras.
La interminable hilera de vehículos, de cerca de 800 metros de extensión, comenzaba en la puerta del local ubicado a pocos metros del acceso al casco urbano y seguía por la avenida Río Negro, ocupando las extensas arterias que la separan de un reconocido restaurante emplazado en la intersección de esta avenida con la calle Ramos Mexía.
La escasa provisión de combustible, que es un problema que comparten todos los estacioneros de la zona, no se está registrando en la expendedora Esso, ubicada en las calles Belgrano y Allemandri de San Antonio Oeste. Esa estación, en tanto, tiene el problema de que la carga que reciben desaparece rápidamente, porque es vendida a lugareños y turistas ávidos de combustibles.
En este local, ayer por la mañana, sólo vendían "Maxi" y "Eurodiésel", y recién durante la noche recibirían nafta para reabastecerse. Luego de dos días complicados, las estaciones de servicio ubicadas en el cruce de rutas iban a recibir ayer a última hora sendos camiones de combustible. Según mencionaron, eso permitirían que hasta el domingo inclusive el suministro fuera completamente normal.
Lo mismo ocurriría con la provisión de nafta en los locales de San Antonio, según se adelantó.
La complicada situación llevó a que algunas estaciones, en Las Grutas, optaran por racionar las ventas para poder dar respuesta a una mayor cantidad de automovilistas.
Con respecto a las causas de la escasez, la mayoría de los estacioneros consultados por este medio expresaron que desde las firmas que los proveen del combustible, pese a que solicitan el caudal necesario para darle respuesta a la gran cantidad de visitantes que están circulando por la zona, les están enviando un porcentaje menor. En algunos casos afirman haber recibido la mitad del caudal requerido, aunque según expresaron, "nadie nos explica por qué".
La interminable hilera de vehículos, de cerca de 800 metros de extensión, comenzaba en la puerta del local ubicado a pocos metros del acceso al casco urbano y seguía por la avenida Río Negro, ocupando las extensas arterias que la separan de un reconocido restaurante emplazado en la intersección de esta avenida con la calle Ramos Mexía.
La escasa provisión de combustible, que es un problema que comparten todos los estacioneros de la zona, no se está registrando en la expendedora Esso, ubicada en las calles Belgrano y Allemandri de San Antonio Oeste. Esa estación, en tanto, tiene el problema de que la carga que reciben desaparece rápidamente, porque es vendida a lugareños y turistas ávidos de combustibles.
En este local, ayer por la mañana, sólo vendían "Maxi" y "Eurodiésel", y recién durante la noche recibirían nafta para reabastecerse. Luego de dos días complicados, las estaciones de servicio ubicadas en el cruce de rutas iban a recibir ayer a última hora sendos camiones de combustible. Según mencionaron, eso permitirían que hasta el domingo inclusive el suministro fuera completamente normal.
Lo mismo ocurriría con la provisión de nafta en los locales de San Antonio, según se adelantó.
La complicada situación llevó a que algunas estaciones, en Las Grutas, optaran por racionar las ventas para poder dar respuesta a una mayor cantidad de automovilistas.
Con respecto a las causas de la escasez, la mayoría de los estacioneros consultados por este medio expresaron que desde las firmas que los proveen del combustible, pese a que solicitan el caudal necesario para darle respuesta a la gran cantidad de visitantes que están circulando por la zona, les están enviando un porcentaje menor. En algunos casos afirman haber recibido la mitad del caudal requerido, aunque según expresaron, "nadie nos explica por qué".
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