Una señal indica que la superficie es resbaladiza frente a la sede de la FIFA, en Zúrich

España-Portugal y Rusia se disputan 2018, y Qatar buscará imponerse para la de 2022. Todo esto, en medio del escándalo de corrupción que sacude a la FIFA
La FIFA realizará este mediodía la elección de las sedes para los Mundiales de fútbol del 2018 y 2022, un hecho histórico porque nunca se habían designado dos citas ecuménicas en simultáneo, en una ceremonia que se llevará a cabo a las 16 en Zurich, Suiza, en un clima turbio, debido a las denuncias de corrupción que salpican al máximo ente futbolístico.
    Inglaterra, Rusia y las candidaturas conjuntas España-Portugal y Holanda-Bélgica pugnarán por ser sede del Mundial del 2018, mientras que Qatar, Australia, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur batallarán por ser la del 2022. No obstante, este evento, que debería ser una fiesta inmaculada, está manchado por lasacusaciones de soborno que pesan sobre varios dirigentes de la FIFA.

     El órgano de gobierno de la institución madre del fútbol mundial está compuesto por 24 asientos, pero dos de sus ocupantes, el tahitiano Reynald Temarii y el nigeriano Amos Adamu, están suspendidos por corrupción, por lo que la decisión quedará manos de 22 personas.
     Además, otros tres dirigentes, el brasileño Ricardo Texeira, el titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol, el paraguayo Nicolás Leoz, y el presidente de la Confederación Africana de Fútbol, el camerunés Issa Hayatou, están acusados de recibir sobornos en la década de los 90 de la firma de marketing deportivo ISL, que entró en bancarrota en 2001, por 10 millones de dólares.
     La primera sede que se votará será la del Mundial 2018 y después llegará el turno de la de 2022. En ambos casos el sistema es el mismo: se necesitan 13 de los 22 votos en juego para ganar. El escrutinio será secreto y se realizarán las rondas de votación necesarias hasta que alguna de las candidaturas logre la mayoría mínima requerida. En tanto, la candidatura que obtenga menos votos en cada vuelta será eliminada.
    Si hay paridad en este último punto se hará una nueva votación para decidir cuál de esas aspirantes quedará afuera de carrera. En caso de igualdad en la última vuelta, desempatará el voto de Joseph Blatter, presidente de la FIFA. Pero la candidatura ganadora, como se sabe, nunca se define el mismo día de la votación.
   Por tal motivo, David Cameron, el primer ministro británico, ya viajó para defender la postulación de Inglaterra, al igual que José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente del gobierno español, y José Sócrates, el primer ministro portugués, para sostener la de España-Portugal, dos de las tres favoritas. No obstante, Vladimir Putin, el primer ministro ruso, optó por no estar presente en la ceremonia, por lo que las chances de Rusia, catalogada como "la posible sorpresa", disminuyeron bastante en las últimas horas.