ROMA (AP) _ Mediante una combinación hábil de comedia y tragedia, el cineasta Mario Monicelli desnudó durante medio siglo en la pantalla grande los defectos y pecados de Italia. En el guión final de su propia existencia, Monicelli escogió un desenlace dramático: el lunes por la noche se lanzó al vacío desde el balcón de un quinto piso de un hospital en el que se le había internado días antes en Roma.  Monicelli, de 95 años, es considerado el último gran maestro de una generación de cineastas italianos de comedia que satirizaron a la sociedad y entre los que estuvieron Dino Risi y Pietro Germi. "Millones de italianos lo recordarán por la forma como los conmovió, los hizo reír y reflexionar'', expresó ayer s el presidente Giorgio Napolitano en uno de los muchos mensajes de condolencias que se emitieron por la pérdida del director. Monicelli padecía cáncer de próstata y recibía atención médica en el hospital de San Giovanni, de cuyas alturas saltó al vació y donde cayó cerca de la entrada a la sala de emergencias. El suceso dejó pasmados a muchos pacientes y parientes que aguardaban noticias del cineasta en uno de los hospitales de mayor actividad en Roma.

    Monicelli contribuyó a la fama mundial de la comedia italiana con películas como "Los desconocidos de siempre'' y "La gran guerra''. En sus obras mas consumadas, Monicelli provocaba sin esfuerzo la risa aun cuando tratara temas serios o dramáticos. Dirigió a algunos de los actores italianos más finos, desde Marcello Mastroianni a Alberto Sordi. "Una comedia irónica, a veces amarga, en algunos casos incluso dramática, trágica: Así es la comedia italiana'', dijo Monicelli alguna vez. "Los desconocidos de siempre", el clásico en blanco y negro estrenado en 1958, describe las aventuras de unos pobres diablos que organizan un gran atraco que termina mal. Las estrellas de la cinta fueron Vittorio Gassman, Mastroianni, Claudia Cardinale y el idolatrado comediante italiano Toto. Una nueva versión, "Welcome to Collinwood'', fue rodada en el 2002 y tuvo como estrellas a William H. Macy y George Clooney.
      La cinta de 1959 de Monicelli "La gran guerra" narra la historia tragicómica de dos italianos jóvenes –Gassman y Sordi– que buscan maneras de no ir al frente en la Primera Guerra Mundial. La película, que algunos consideran la obra más fina de Monicelli y la mejor comedia italiana, fue nominada para un Oscar a la mejor cinta en idioma extranjero y con ella ganó un León de Oro en el Festival de Venecia. Sea que se les situara en la Edad Media, la Guerra Fría o los tiempos modernos, los personajes de Monicelli retrataban lo mejor y lo peor de los italianos, encarnando la ignorancia, la cobardía, la generosidad y el valor en dosis desiguales. "Nosotros (los italianos) hemos permanecido los mismos después de todo'', expresó Monicelli, entonces de 91 años, cuando estrenó en el 2006 su última cinta, "Le Rose nel Deserto''. "No queramos ser héroes y si hemos de morir, pues muramos, pero sin hacer gran drama''. La cinta, que describe las vidas de los soldados italianos destacados en Libia durante la Segunda Guerra Mundial marcó una vuelta al tema bélico casi 50 años después de "La gran guerra''.
      Su primera obra notable llegó a finales de la década de 1940, cuando codirigió a Toto en un número de películas taquilleras, entre ellas "Guardie e Ladri'' de 1951. Monicelli obtuvo una nominación a un Oscar por mejor guión original con la cinta de 1963 "Los compañeros", en la que Mastroianni era un profesor que incita el sindicalismo en el norte industrializado de Italia. Monicelli fue coescritor del guión.
      El cineasta también fue nominado a otro premio de la academia a la mejor cinta en idioma extranjero por "La Ragazza con la Pistola'', proyectada cinco años después y estelarizada por Monica Vitti, una joven siciliana que viaja al dinámico Londres para asesinar a su amante infiel. "La armada Brancaleone', estrenada en 1966, sigue a las aventuras de un grupo insólito de hombres de la Edad Media, encabezados por un caballero pomposo al que interpreta Gassman en una de sus caracterizaciones más famosas. La familia del cineasta dijo el martes que preparaba un velatorio en un vecindario del centro histórico de Roma donde vivió Monicelli para que el público pudiera rendirle un tributo, pero que no habría funeral.