La policia de Chubut - Foto: Prensa Gobierno
El asesinato de un policía en Comodoro Rivadavia este domingo puede generarle más de un dolor de cabeza al gobernador Mario Das Neves, tanto en lo que respecta a su discurso presidencial como en el plano interno, a partir de la molestia y el dolor que el hecho provocó en toda la oficialidad de la capital del petróleo y la provincia en su conjunto.

(OPI Chubut) – Si bien todavía está en esfera de investigaciones, hasta ayer oficialmente se sostenía que el oficial Néstor Manquepàn, de solo 25 años, había perdido su vida en la madrugada del domingo cuando, al intentar interceder en una pelea callejera, recibió una dura golpiza.

El deceso de Manquepán se produjo en momentos en el que, en el medio de su campaña presidencial, el gobernador Mario Das Neves cuestionó a su par de Buenos Aires, Daniel Scioli, por el reciente asesinato de otro policía en Buenos Aires y generó en Comodoro una reacción de rechazo por la conducción policial y de seguridad en la provincia que, por ahora, se escucha de manera reservada, pero que en cualquier momento puede llegar a la superficie.

En Comodoro Rivadavia, además, se viven a diario situaciones de extrema violencia y solo basta con señalar el brutal asesinato de un joven trabajador bancario que se produjo a fines de la semana pasada, y los enfrentamientos en los barrios que todas las madrugadas protagnizan grupos antagónicos.

Pese a este crítico panorama, hasta el momento desde el gobierno se busca minimizar los hechos y manejarse con los datos que reseñan la inversión que se hizo en equipamiento, algo que fue resaltado la semana pasada en la Legislatura cuando, desde el bloque dasnevista, se intentó hacer un elogio de la política provincial en materia de seguridad.

En Comodoro, la posición del gobierno en el tema seguridad se asemeja mucho a la que, cuando era ministro de gobierno y justicia de Carlos Maestro, exhibía José Luis Lizurume quien, antes de ser gobernador, aseguraba que los graves problemas de seguridad que había en Comodoro no eran tales sino “una sensación”. (Agencia OPI Chubut)